Comunidades rurales del Sistema de la Integración Centroamericana () y la FAO enfrentan el cambio climático con innovaciones para fortalecer la agricultura familiar, mejorar sus ingresos y cuidar la naturaleza. Una alianza que, con apoya al agricultor hondureño Pablo Osorto a analizar y mapear áreas agrícolas en función de su vulnerabilidad a diferentes riesgos climáticos.
Agricultura y alimentación
Hace casi un año, la Asamblea General de la ONU declaró 2026 como el Una oportunidad para visibilizar y fortalecer el papel de estas mujeres, promoviendo su acceso a recursos productivos, tecnología, capacitación y mercados, así como su plena participación en la toma de decisiones.
En el municipio de Puerto Rico, en el departamento colombiano central de Meta, firmantes de paz de la cooperativa ASPRO-ORIMETA lideran un proyecto de cultivo de piña y sandía. Apoyado por la , esta iniciativa lleva ya entregadas más de 3,500 hectáreas en este departamento. A pesar de ello, los firmantes de la paz manifiestan su preocupación por la de adquisición de tierras en el país.
Gracias a FAO y al Gobierno de El Salvador, el proyecto ha formado ya a más de 46,000 productores de este país en adaptación al cambio climático a través de .
El PMA presenta una colaboración para fortalecer la resiliencia nutricional de las comunidades cafetaleras guatemaltecas vinculadas a la de Starbucks.
La baya de asaí es un que fortalece el sistema inmunitario, protege la integridad celular y alivia la inflamación. Y para los indígenas de Porvenir en Bolivia, y con el apoyo de la FAO, el valor de este fruto va más allá de sus beneficios nutricionales. Es un recurso natural que sustenta su porvenir y su entorno. Además ahora, gracias al aprovechamiento de esta baya, la comunidad ya no para obtener las fibras, protegiendo así a la especie y sus ingresos
El cambio climático y los conflictos interrumpen las del sector alimentario y hacen . Con el apoyo del Banco Mundial, agricultores, agrónomos, inversionistas, políticos, empresarios tecnológicos y expertos en logística están forjando una historia alternativa. Sus innovaciones transformadoras serán el garante del suministro de alimentos global.
Con el apoyo de , del programa social Supérate del gobierno dominicano y del chef Saverio Stassi, un grupo de en este país caribeño participan en la elaboración de cenas gourmet. Llevan el sabor del campo dominicano a la alta gastronomía, fortaleciendo su empoderamiento. “Los restaurantes no existirían sin ellas, son parte de nosotros”, comenta el chef Saverio.
Un proyecto de desarrollo integral la Unión Europea (UE) apoyado por está beneficiando a más de 4300 personas en Guatemala, Honduras y El Salvador. Entre los programas que engloba, se encuentra una interesante iniciativa de capacitación para que agricultores salvadoreños del puedan integrarse en el mercado de la chocolatería fina.
En 2024, sufrió varios apagones eléctricos como consecuencia de una infraestructura energética basada en combustibles fósiles. Los pequeños agricultores también se vieron afectados, ya que necesitan energía para todo: desde el riego hasta el almacenamiento de sus cosechas. Agricultores como Martha, que con el apoyo del FIDA, ha podido proteger sus cultivos gracias a nuevos paneles solares.
La ganadería en América Latina y el Caribe representa el 28% de la producción animal global. explora 5 claves para entender cómo este sector puede enfrentar los desafíos del cambio climático, la pérdida de biodiversidad y l, mientras continúa siendo vital para las comunidades rurales de la región.
En la República Dominicana, una iniciativa del permite a los comensales conocer a las pequeñas agricultoras que han producido los alimentos de su cena: las protagonistas de la cadena de valor.
-la integración de árboles y arbustos con cultivos y ganado- ofrece una forma sostenible de salir adelante. En un informe, ofrece ideas para maximizar el impacto y la sostenibilidad de los 120 proyectos de agrosilvicultura que el Fondo tiene en marcha, o en preparación, en países como Colombia, Burkina Faso, Brasil o Sri Lanka.
En Uruguay, un movimiento transformador apoyado por está creciendo. Se trata de mujeres rurales que lideran el cambio desde sus comunidades, enfrentando tanto las desigualdades estructurales de género que atraviesan sus vidas -como el desigual acceso a la tierra y al crédito, o la falta de asistencia técnica- como los desafíos del cambio climático.
FAO, FIDA, OPS, PMA y ICEF han lanzado un informe sobre la urgencia de construir sistemas agroalimentarios más en la región en términos de disponibilidad, acceso, uso y estabilidad. Sistemas capaces de reducir las desigualdades y afrontar el; una amenaza que reduce la productividad agrícola, interrumpe las cadenas de suministro y aumenta los precios de los alimentos.