Historias de Paz
Oriente Medio
Investigadores j¨®venes: Nuestro a?o, nuestra voz
Como parte de un programa patrocinado por ±¬ÁÏÍøICEF y Al Nayzak para educaci¨®n extracurricular, 350 investigadores adolescentes fueron seleccionados para llevar a cabo proyectos de investigaci¨®n en Jerusal¨¦n Oriental.
Un grupo de estudiantes examin¨® el agua del grifo y el agua del manantial de Silwan para detectar la presencia de bacterias y otras impurezas y con los resultados produjeron una pel¨ªcula para llamar a la conciencia p¨²blica. Raed Abu Sirreyeh, de 16, a?os investig¨® sobre el matrimonio precoz y despu¨¦s de tabular 200 cuestionarios de adolescentes en Jerusal¨¦n Oriental, determin¨® que la pobreza, la educaci¨®n limitada y los padres de matrimonios precoces ten¨ªan en com¨²n el matrimonio antes de los 18 a?os.
La iniciativa de apoyo de ±¬ÁÏÍøICEF a los investigadores j¨®venes, financiada por el gobierno de Noruega, brinda a los adolescentes la oportunidad de escoger los temas de investigaci¨®n que son parte de sus propias preocupaciones, dise?ar cuestionarios, llevar a cabo la investigaci¨®n e iniciar acciones.
La iniciativa busca fomentar la participaci¨®n de los adolescentes para mejorar el manejo del conocimiento, a fin de iniciar un cambio en los problemas que provocan un impacto en sus vidas. Esta iniciativa se implementa en siete distritos a lo largo de los territorios palestinos ocupados.
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A trav¨¦s de los juegos, ±¬ÁÏÍøICEF ayuda a restablecer un aire de normalidad para los ni?os de Gaza

Gaza, agosto de 2010. Aunque los 23 d¨ªas de ofensiva de Israel en Gaza ocurrieron hace m¨¢s de 18 meses atr¨¢s, el temor a¨²n hace eco en las voces de los ni?os de Ezbet Abed Rabbo, una peque?a comunidad al norte de Gaza, cerca de la frontera con Israel. Rawan Saleh, una ni?a de nueve a?os se calma y su voz tiembla. ?Nos sacaron a empujones de nuestras casas?, recuerda. ?Llev¨¢bamos cinco d¨ªas en la casa cuando anunciaron con altavoces que deb¨ªamos irnos. Y se llevaron a mi padre?.
?Esta ¨¢rea estaba llena de construcciones, pero ahora es un terreno bald¨ªo, es natural que tengan miedo?, dice el jefe del equipo psicosocial Shaima Talib. ?Al mencionar cualquier cosa sobre la guerra los ni?os cambian, comienzan a recordar el tiroteo, el bombardeo, la muerte. Por esta raz¨®n, tratamos de hacerlos volver a una vida de juegos y actividades normales?. El equipo de Talib es uno de los 16 equipos de apoyo psicosocial que operan en Gaza y la Ribera Occidental con apoyo del ±¬ÁÏÍøICEF, y de fondos de la Comisi¨®n Europea y de la Agencia Canadiense de Desarrollo Internacional.
Los servicios est¨¢n implementados por el Centro Palestino para la Democracia y la Resoluci¨®n de Conflictos (PCDCR, pos sus siglas en ingl¨¦s). El equipo est¨¢ compuesto por casi 25 psic¨®logos de comunidades, educadores y asesores legales que fueron capacitados para brindar apoyo psicosocial a los ni?os y cuidadores. El programa tambi¨¦n permite a los trabajadores en terreno detectar los casos graves de trauma y derivar estos ni?os a profesionales que puedan prestar un cuidado y servicios m¨¢s especializados. En 2009 el programa entreg¨® apoyo directo a m¨¢s de 37.000 ni?os y 14.000 cuidadores y capacit¨® a m¨¢s de 800 profesionales de apoyo psicosocial.
En una reciente ma?ana de jueves, 14 ni?os, siete ni?as y siete varones, jugaron b¨¢squetbol, balonmano y otros juegos. Las actividades tuvieron lugar en un espacio abierto proporcionado por un residente de Ezbet Abed Rabbo cuya casa fue destruida durante la operaci¨®n militar ¡®Plomo Fundido¡¯. ?l ha logrado reconstruir algunas habitaciones a partir de los escombros y desechos de metal, pero el resto del ¨¢rea est¨¢ reservada para los ni?os del vecindario. Tal participaci¨®n de la comunidad est¨¢ integrada al proyecto, en curso desde el a?o pasado, como una forma de generar fortaleza a nivel comunitario.
?Los ni?os poseen una resistencia notable y una enorme sed de jugar y aprender?, dice el Especialista en protecci¨®n infantil de ±¬ÁÏÍøICEF, Mioh Nemoto. ?Tratar de incorporar nuevamente aires de ni?ez a sus vidas se ha convertido en algo especialmente importante, despu¨¦s de la operaci¨®n ¡®Plomo Derretido¡¯?.
?Jugar nos ayuda?, dice Hamada Muheisen de 10 a?os. Sus recuerdos de la guerra son igualmente crudos. ?Nos sent¨¢bamos juntos y nos abraz¨¢bamos?, recuerda con seriedad. ?Sent¨ªa miedo de la guerra, del tiroteo?, explica. ?Quer¨ªa estar al lado de mi madre. Mi hermano y mi hermana ten¨ªan mucho miedo y mi hermana ni siquiera iba al ba?o sola?. Rawan, de 9 a?os, recuerda haber permanecido durante d¨ªas dentro de su casa bajo fuego, sin alimentos ni agua. Un t¨ªo que se atrevi¨® a salir con el tiroteo para traer leche para sus beb¨¦s fue asesinado a tiros, comenta.
Aproximadamente 1.400 palestinos murieron en la operaci¨®n, incluidos 350 ni?os. Cuatro civiles israel¨ªes y 10 soldados murieron en combate o a causa de cohetes y fuego de mortero. Los efectos de la guerra se han extendido, indican los trabajadores que brindan asistencia, debido al bloqueo israel¨ª de Gaza, que ha evitado la importaci¨®n de muchos bienes de consumo b¨¢sico y materia prima necesaria para la reconstrucci¨®n de hogares e infraestructura vital. A pesar de la reciente reducci¨®n de restricciones para el ingreso de bienes a Gaza, muy pocas casas se han reconstruido, ya que all¨ª escasea el cemento y el acero necesario para reconstruir a mayor escala.
De acuerdo con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, s¨®lo el 25 por ciento de lo da?ado durante la operaci¨®n ¡®Plomo Derretido¡¯ fue reparado al a?o siguiente, gran parte de esto mediante el reciclaje local de escombros y desechos. Atrapadas en el medio, las necesidades de los ni?os de Ezbet Abed Rabbo son complejas y muy b¨¢sicas al mismo tiempo. ?Cuando jugamos podemos olvidar los d¨ªas de guerra?, dice Rawan. ?Cuando vamos al campamento, podemos olvidar?.
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Green Action / Peace Oil ¨C Comercio justo israel¨ª-palestino

Green Action es una organizaci¨®n no gubernamental israel¨ª que aboga por el activismo medioambiental y el cambio social, y ha tra¨ªdo el Comercio Justo y el aceite de oliva org¨¢nico palestino al mercado israel¨ª.
El aceite de oliva tambi¨¦n se vende a granel en todo el mundo, incluyendo Australia y los EE.UU. En Am¨¦rica, Olive Branch Enterprises de Seattle, Washington, compra Green Action a granel y lo embotella con la etiqueta Peace Oil.
Green Action trabaja con granjeros palestinos en la regi¨®n Salfit de Cisjordania. Ayudan a los granjeros a organizarse en cooperativas, a mejorar la calidad del aceite de oliva hasta los est¨¢ndares de exportaci¨®n, obtener la certificaci¨®n org¨¢nica y de comercio justo y a recoger las aceitunas. Green Action compra el aceite de oliva para distribuirlo en Israel y en el mundo entero.
Gracias al proyecto, los granjeros palestinos han podido comercializar su aceite de oliva extra virgen de Comercio Justo para que est¨¦ disponible en las estanter¨ªas israel¨ªes. Avi Levi, el abogado de comercio justo para Green Action, es uno de los pocos israel¨ªes (aparte de los colonos y soldados) que viajan regularmente por Cisjordania. Los productos est¨¢n empaquetados con la etiqueta SAHA. SAHA es el acr¨®nimo hebreo para comercio justo y la palabra ¨¢rabe para ?salud? o ?bienestar?. El proyecto SAHA de Green Action re¨²ne asuntos que son solamente ambientales y pol¨ªticos promoviendo el comercio de la comunidad entre palestinos, ¨¢rabes israel¨ªes y jud¨ªos israel¨ªes.
En Israel y Palestina, el comercio justo es una parte ¨²nica del movimiento para la paz que es una oportunidad para tener una interacci¨®n positiva y una expresi¨®n de solidaridad a trav¨¦s del comercio. La compra de los productos SAHA apoya directamente a las personas que est¨¢n m¨¢s afectadas por la ocupaci¨®n y el conflicto actual, los granjeros y productores peque?os de las comunidades marginadas de ambos lados.
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Dejemos que los ni?os vivan su ni?ez
Art¨ªculo de opini¨®n de Chris Gunness
Portavoz del Organismo de Obras P¨²blicas y Socorro de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en el Cercano Oriente
Foto ONU/Shareef Sarhan
Esta semana, miles de ni?os en Gaza entraron f¨¢cilmente en el Guinness Book of Records (Libro Guinness de R¨¦cords), por tercera vez. Cerca de siete mil ni?os elevaron cometas en forma simult¨¢nea en una playa en el norte de Gaza, m¨¢s del doble del registro anterior que impusieron ellos mismos hace un a?o. Y como si esto fuera poco, s¨®lo una semana antes, m¨¢s de 7.203 ni?os se dirigieron hasta el aeropuerto destruido de Gaza y con los rebotes entraron al Guinness Book of World Records (Libro Guinness de R¨¦cords Mundiales), al dominar simult¨¢neamente balones de baloncesto durante cinco minutos. Dos r¨¦cord mundiales en s¨®lo una semana, tres en un a?o es seguramente otro record mundial por s¨ª mismo.
Estos dos eventos suscitaron im¨¢genes simb¨®licas que engalanaron la blog¨®sfera y los medios de difusi¨®n, antiguos y nuevos, en Gaza, Israel y m¨¢s all¨¢. Tras ellos yace un hermoso e ineludible simbolismo. Observamos a miles de ni?os que se reunieron de manera cooperativa y creativa con una sola ambici¨®n en sus mentes, riendo mientras trabajaban en absoluta concentraci¨®n, en un acto de celebraci¨®n y logro para convertirse en el n¨²mero uno del mundo. Aqu¨ª estaba la pr¨®xima generaci¨®n de Gaza demostrando al mundo exterior que si se les da la oportunidad, pueden demostrar su verdadero potencial, tal como los ni?os de cualquier otra parte del mundo. Este simbolismo seguramente no se perder¨¢ entre los millones de personas alrededor del mundo, que con tristeza se han acostumbrado a la imagen de pobreza y desesperanza que normalmente proviene de la Franja de Gaza.
Los ganadores del r¨¦cord mundial formaron parte de los Juegos de Verano de Gaza realizados por el Organismo de Obras P¨²blicas y Socorro de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en el Cercano Oriente. Durante m¨¢s de seis semanas, en cerca de ciento cincuenta lugares a lo largo de Gaza, casi un cuarto de mill¨®n de ni?os particip¨® en actividades deportivas recreativas y culturales. ?sta es la cuarta temporada de Juegos de Verano organizada por el Organismo de Obras P¨²blicas y Socorro de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en el Cercano Oriente (±¬ÁÏÍøRWA, por sus siglas en ingles) y, en su cuarto a?o consecutivo, miles de maestros de ±¬ÁÏÍøRWA han dispuesto sus vacaciones de verano para que los ni?os de Gaza tengan s¨®lo diversi¨®n, tal como los ni?os de cualquier otra parte del mundo, para que perciban un aire de normalidad a pesar de la anormalidad que enfrentan a diario despu¨¦s de la guerra de hace un a?o atr¨¢s y el amargo legado que ella deja tras de s¨ª.
El mensaje que se quer¨ªa transmitir estaba claro para que todos lo vieran. ±¬ÁÏÍøRWA entrega a los ni?os de Gaza una oportunidad de alcanzar todo su potencial humano y cuando se les permite hacerlo, sus energ¨ªas se pueden encauzar para obtener logros de nivel mundial. A pesar de que Gaza acapara a menudo los titulares, con frecuencia pasa al olvido que cada d¨ªa en cientos de escuelas en los pa¨ªses y territorios ¨¢rabes que rodean a Israel, ±¬ÁÏÍøRWA ayuda a cerca de medio mill¨®n de ni?os a alcanzar todo su potencial. Con m¨¢s de veinte mil maestros trabajando en cerca de setecientas escuelas, empoderando a las pr¨®ximas generaciones en el Oriente Medio, la educaci¨®n sigue siendo la prioridad clave para ±¬ÁÏÍøRWA, a la cual la Agencia destina m¨¢s de la mitad de sus recursos financieros.
Pero ±¬ÁÏÍøRWA lo hace en contra de las desigualdades que son financieras y log¨ªsticas. La Agencia tiene un d¨¦ficit en su presupuesto para este a?o en particular de cerca de cien millones de d¨®lares estadounidenses. Lo servicios en la regi¨®n est¨¢n bajo amenaza, con todas las implicancias de preocupaci¨®n por la estabilidad en el Oriente Medio. En Gaza, las restricciones sobre los bienes para ayuda humanitaria significan que no hemos podido construir nuevas escuelas y ni hablar de reparar las antiguas, durante a?os. M¨¢s del noventa por ciento de nuestras escuelas tienen ?doble turno?, que significa que aunque haya un solo edificio f¨ªsico, la escuela realmente atiende a dos grupos totalmente distintos de alumnos y personal. Nuestras salas en Gaza dan cabida hasta a 45 ni?os por clase.
Al no poder construir escuelas para una poblaci¨®n creciente, hemos debido rechazar a miles de ni?os de cinco y seis a?os cuyos padres quieren que reciban una educaci¨®n de ±¬ÁÏÍøRWA. Actualmente, 39.000 ni?os no tienen acceso a la educaci¨®n de las Naciones Unidas en Gaza y en su lugar est¨¢n siendo absorbidos por el sistema educacional de las autoridades locales. Parece que decididamente las restricciones tendr¨¢n profundas consecuencias para las pr¨®ximas generaciones justo en la puerta de Israel. Y con docenas de escuelas que se requiere construir y muchas m¨¢s que se deben reparar, la perspectiva para el cambio luce desalentadora.
Pero no todo est¨¢ perdido. ±¬ÁÏÍøRWA est¨¢ firmemente comprometida con sus metas de desarrollo humano y a ayudar a cientos de miles de ni?os, en una de las regiones m¨¢s inestables del mundo, a lograr todo su potencial y entregarles un sentido de amor propio, independencia y fe en un futuro pac¨ªfico y digno. Sin embargo, ±¬ÁÏÍøRWA no opera aislada del resto del mundo en Gaza. Estamos educando ni?os que finalmente entrar¨¢n a un mercado laboral en el que existe m¨¢s de un cuarenta por ciento de desempleo. M¨¢s de tres mil empresas han quebrado en los ¨²ltimos tres a?os solamente, a?os durante los cuales se pudo presenciar c¨®mo quedaba diezmada la que una vez fuera una floreciente econom¨ªa exportadora. Una poblaci¨®n culta y sin empleo en Gaza no despierta el inter¨¦s de ninguna persona. La econom¨ªa debe ser reactivada. Es necesario que se permitan las exportaciones fuera de Gaza si se pretende brindar a las pr¨®ximas generaciones el derecho total al empleo, que permita su independencia como comunidades y que finalmente lleve a la creaci¨®n de una sociedad pr¨®spera y estable.
Ha llegado el momento de aplicar una visi¨®n de futuro. El mundo necesita recurrir a las im¨¢genes simb¨®licas de los Juegos de Verano de ±¬ÁÏÍøRWA como indicadores de d¨®nde podr¨ªa estar el futuro para la pr¨®xima generaci¨®n en Gaza y m¨¢s all¨¢.
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