6 agosto 2026

Este mes se cumplen ochenta a?os desde que el 詁棗梭梗喧赤紳 Semanal de las Naciones Unidas, predecesor de la Cr車nica ONU, comenz車 su larga trayectoria informando sobre lo que entonces era una organizaci車n mundial incipiente: las Naciones Unidas. Para conmemorar este aniversario, revisamos la primera edici車n del 詁棗梭梗喧赤紳, que se public車 el 3 de agosto de 1946, para analizar qu谷 nos puede revelar sobre la labor de la Organizaci車n en la actualidad y en los a?os venideros.

En una 谷poca de profundos cambios, nuestra primera edici車n surgi車 junto con innumerables novedades. Entre otros elementos, inclu赤a la ※Introducci車n§ al , que constaba de 66 p芍ginas, a pesar de que solo abarcaba los primeros meses posteriores a la primera parte de la primera sesi車n de la Asamblea General, realizada en Londres en enero y febrero de 1946. La introducci車n fue escrita por Trygve Lie, el primer Secretario General de las Naciones Unidas, quien ofreci車 una visi車n l迆cida de los avances y los problemas encontrados en la creaci車n de la administraci車n, la programaci車n y las pol赤ticas de la nueva Organizaci車n. Abordaba cuestiones relacionadas con el Consejo de Seguridad, el Consejo Econ車mico y Social y la Secretar赤a, as赤 como la transferencia de los activos de la Sociedad de Naciones y los acuerdos entre las grandes potencias.

Pero el Sr. Lie tambi谷n expres車 inquietudes claras sobre la percepci車n p迆blica: ※?Ha logrado la ONU captar la imaginaci車n y canalizar el entusiasmo de los pueblos del mundo? Personalmente, no creo que lo haya hecho en la medida esperada§. Consideraba que esto podr赤a explicarse en parte por la lentitud de los procedimientos de la ONU, derivada de una excesiva atenci車n a cuestiones de procedimiento y organizaci車n. Para las instituciones burocr芍ticas de todo el mundo, un exceso de niveles administrativos conduce a la ineficiencia, y el sistema de las Naciones Unidas no ha sido la excepci車n. Sin embargo, las relaciones internacionales son un asunto diplom芍tico complejo, y el Secretario General advirti車 sobre el ritmo de trabajo: ※Sin duda, es mejor emplear el tiempo necesario para la correcta resoluci車n de controversias, cuando un acuerdo apresurado solo podr赤a acarrear problemas futuros§.

El Sr. Lie tambi谷n lament車 la ※falta de perspectiva hist車rica al analizar el mundo actual§ y consider車 que se pod赤a hacer mucho para ※educar§ y ※concientizar§ a la opini車n p迆blica sobre la importancia de la labor, a menudo discreta pero fundamental, de las Naciones Unidas, y para corregir ciertos malentendidos generalizados sobre la Carta de las Naciones Unidas y las funciones y limitaciones de la Organizaci車n. Asimismo, enfatiz車 la importancia de la informaci車n p迆blica y la perspectiva en la introducci車n al n迆mero inaugural del 詁棗梭梗喧赤紳 Semanal de las Naciones Unidas, se?alando que ※#es natural que el p迆blico recurra a la Secretar赤a en busca de informaci車n fidedigna sobre los problemas que abordan las Naciones Unidas y sobre las medidas que se est芍n adoptando al respecto§. Sin duda, reconoci車 el papel fundamental del contenido sobre las Naciones Unidas producido por la propia Organizaci車n, concretamente a trav谷s de la nueva revista que un d赤a se conocer赤a como la Cr車nica ONU .

Portada del primer n迆mero del ※詁棗梭梗喧赤紳 Semanal de las Naciones Unidas§, vol. 1, n.? 1 (Departamento de Informaci車n P迆blica de las Naciones Unidas, 3 de agosto de 1946), que m芍s tarde se convertir赤a en la ※Cr車nica ONU§.

?En qu谷 punto nos encontramos?, pregunt車 finalmente el Secretario General, reflexionando sobre el camino que tenemos por delante y evocando recuerdos de las secuelas de la Primera Guerra Mundial (1914-1918):

Podemos encontrar cierto aliento e inspiraci車n para la soluci車n de nuestras dificultades al recordar que, en algunos aspectos importantes, la situaci車n internacional en 1919 y 1920 era m芍s grave que la actual. Y la mera existencia de las Naciones Unidas es hoy un factor de valor incalculable. Si alguien lo duda, basta con preguntarse cu芍l ser赤a el estado de las relaciones entre los pueblos y las perspectivas de paz mundial si las Naciones Unidas no existieran. No hay motivo para el desaliento, y mucho menos para el pesimismo.

Ochenta a?os despu谷s, resulta imposible saber qu谷 opinar赤a Trygve Lie sobre la situaci車n internacional actual en relaci車n con la evoluci車n y la capacidad de las Naciones Unidas. Sin embargo, reflexionar sobre ello es un ejercicio interesante, especialmente ahora que las reformas de la Iniciativa 惇蹋厙80 se est芍n implementando, con el objetivo de hacer que la Organizaci車n sea m芍s 芍gil y eficaz y en un mundo en constante cambio.

En 1946, al igual que hoy, el Secretario General reconoci車 las vulnerabilidades de las Naciones Unidas, as赤 como lo que se requiere para su 谷xito: ※Por s赤 sola [la Organizaci車n] no puede hacer nada. Es un mecanismo a trav谷s del cual las naciones pueden cooperar. Puede utilizarse y desarrollarse a la luz de sus actividades y experiencia, para beneficio incalculable de la humanidad, o puede desecharse y destruirse# La elecci車n es entre la vida y la muerte§.

?Entonces, en qu谷 situaci車n nos encontramos ? En la b迆squeda del progreso social, mejores niveles de vida en un entorno de mayor libertad y justicia internacional, la labor iniciada en 1946 y, dado el potencial ilimitado del desarrollo humano, jam芍s cesar芍. Asimismo, persiste el trabajo tenaz por mantener la paz y la seguridad, que se basa en la acci車n colectiva de los Estados y en el uso de los buenos oficios ofrecidos por las Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales. El fin de los conflictos armados puede ser , pero la realidad es que no ha habido m芍s guerras mundiales desde que aquellas palabras del Secretario General Lie aparecieron en nuestra primera edici車n; habiendo vivido dos de estas guerras, esto sin duda le habr赤a brindado cierta satisfacci車n.

A continuaci車n, se presenta, sin editar, otro texto que apareci車 en la primera edici車n de esta revista, insertado en la introducci車n del informe del Secretario General Lie, analizada anteriormente. Si bien es breve, este art赤culo ofrece un relato cronol車gico del enfoque met車dico empleado por las Naciones Unidas para abordar la tarea principal durante su primer a?o de funcionamiento: la reconstrucci車n intercontinental tras la Segunda Guerra Mundial (1939-1945). Asimismo, permite vislumbrar el mundo que dejamos atr芍s con el surgimiento del sistema multilateral moderno, un mundo que podr赤a regresar si se permitiera nuevamente que los conflictos salgan del control.

La Cr車nica ONU celebra 80 a?os de difusi車n del conocimiento sobre la labor de la ONU, reafirmando la convicci車n de que la Organizaci車n sigue trabajando por un mundo mejor para toda la humanidad, tanto en tiempos de progreso como de adversidad. Hay cosas que nunca cambian, y la misi車n de las Naciones Unidas es una de ellas.

※La ONU planea la reconstrucci車n§

Del 詁棗梭梗喧赤紳 Semanal de las Naciones Unidas, predecesor de la Cr車nica ONU, 3 de agosto de 1946 (Volumen I, n.? 1), p芍g. 11.

El 29 de julio, en Londres, se reuni車 por primera vez la Subcomisi車n Provisional para la Reconstrucci車n Econ車mica de las Zonas Devastadas. Este es el 迆ltimo avance en el esfuerzo por elaborar un programa internacional de reconstrucci車n, que comenz車 con la primera sesi車n de la Asamblea General en Londres.

El 2 de febrero de 1946, la Asamblea General aprob車 una resoluci車n en la que se constataba que la guerra hab赤a provocado una destrucci車n sin precedentes en vastas zonas; que las naciones amantes de la paz que hab赤an sufrido tales da?os representaban casi la mitad de la humanidad; que la econom赤a mundial se ver赤a seriamente afectada por la exclusi車n de grandes regiones del flujo normal del comercio; que los niveles de vida y de salud se hab赤an visto peligrosamente perjudicados, se hab赤a perdido capacidad productiva y, en algunos casos, las actividades econ車micas normales hab赤an quedado totalmente destruidas.

La resoluci車n se?alaba que esta destrucci車n no podr赤a subsanarse, ni la maltrecha econom赤a mundial recuperarse, a menos que se invirtieran grandes cantidades de nuevos bienes de capital en las zonas devastadas. En la mayor赤a de los casos, ser赤a imposible reconstruir con la eficiencia y rapidez necesarias si los pa赤ses afectados se ven limitados por sus recursos y posibilidades internas.

Por consiguiente, la resoluci車n solicitaba al Consejo Econ車mico y Social que examinara con urgencia la cuesti車n de la reconstrucci車n de las zonas devastadas por la guerra.

El Consejo Econ車mico y Social, siguiendo el consejo de su Comisi車n de Econom赤a y Empleo, nombr車 la actual Subcomisi車n, compuesta por 20 miembros.

La tarea inmediata de la Subcomisi車n consiste en proporcionar al Consejo, en su tercer per赤odo de sesiones, un estudio preliminar sobre la devastaci車n causada por la guerra en Europa, ?frica y Asia, y formular recomendaciones al Consejo sobre las medidas que deben adoptar las Naciones Unidas para aliviar la dif赤cil situaci車n de los pa赤ses devastados y facilitar su recuperaci車n.

La Subcomisi車n est芍 autorizada a realizar investigaciones en las zonas devastadas, con el consentimiento de los pa赤ses interesados.

Dado que la tarea de investigaci車n se divide naturalmente en dos 芍reas distintas 〞Europa y ?frica, por un lado, y Asia, por otro〞, se encomend車 al Secretario General de las Naciones Unidas la designaci車n de dos Grupos de Trabajo entre el personal de la Subcomisi車n. Tras designar el primero, decidi車 que era necesario un debate preliminar entre los miembros de la Subcomisi車n en pleno sobre el alcance y los m谷todos de investigaci車n propuestos para Asia antes de designar el segundo Grupo.

Este art赤culo se ha publicado con la ayuda de traducci車n autom芍tica; se han hecho esfuerzos razonables para garantizar su precisi車n. Las Naciones Unidas no se responsabilizan de las traducciones incorrectas o inexactas ni de otros problemas que puedan derivarse de la traducci車n autom芍tica. Si surgen preguntas relacionadas con la exactitud de la informaci車n contenida en esta traducci車n, consulte la versi車n original del art赤culo en ingl谷s.

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La Cr車nica?ONU??no?constituye un registro oficial. Tiene el privilegio de acoger a los altos funcionarios de las Naciones Unidas, as赤 como a distinguidos colaboradores de fuera del sistema de las Naciones Unidas cuyas opiniones no son necesariamente las de las Naciones Unidas. Del mismo modo, las fronteras y los nombres que se muestran y las designaciones utilizadas en los mapas o en los art赤culos no implican necesariamente un apoyo o una aceptaci車n por parte de las Naciones Unidas.?